Probablemente aquellos que saben inglés y español detecten rápidamente el error de estas traducciones y les parezcan muy divertidas.

Sin embargo, deberíamos preguntarnos qué ocurriría en el caso de que este tipo de error estuviera presente en nuestro historial médico o en la página web de nuestros productos o empresas. Creo que dejaría de ser tan gracioso, ¿no?

Los invito a publicar en nuestro facebook los errores que vayan encontrando por ahí. En vez de cazar pokemones… ¡busquemos errores!